Si cae Monterrey, se pierde el país. Todo mundo lo sabe. Por ello, consideramos que todos los ciudadanos necesitamos unirnos para rescatar a México.
El narcotráfico y la delincuencia organizada son síntomas de un mal mayor. La raíz de este mal, la causa del México en crisis, solo terminará con un esfuerzo ciudadano, una unión para lograr la justicia y la prosperidad del País.
México necesita reorganizarse y transformar todas sus instituciones. Debemos construir juntos un nuevo orden, que nos permita llegar a tener un País grande, fuerte, moderno y en paz.
Necesitamos que nuestra Constitución sea una ley vigente y no meramente un catálogo de aspiraciones. Debemos pasar de las palabras a los hechos. Solo así, podremos tener un verdadero Estado de Derecho, sin la opacidad, corrupción, impunidad e inseguridad que estamos viviendo.
La barbarie contra seres humanos y contra la sociedad misma tiene ya tintes de terrorismo, lo cual agrava y hace más urgente encontrar una solución de fondo, compartida y apoyada por todos los mexicanos.
Las circunstancias actuales rebasan al sistema de partidos políticos y a las obsoletas instituciones controladas por ellos. Los creadores del problema no son la solución.
Estamos en crisis nacional porque esas instituciones no tomaron las medidas correctas a tiempo. Hoy requerimos soluciones extraordinarias.
Monterrey está obligado a responder a esta crisis de manera ejemplar y decisiva, uniéndonos para crear la Patria que realmente queremos:
Debemos unirnos para defender a nuestras familias de la pobreza y la violencia.
Debemos unirnos porque nos da vergüenza el grado de descomposición política y la desigualdad social existente en nuestro país.
Debemos unirnos porque no queremos heredar un país así a nuestros hijos y nietos.
Porque queremos a México y aquí seguiremos hasta hacer los cambios necesarios.
Manifiesto de Monterrey.




